Las veneneras eran contenedores de tamaño pequeño, algunas de ellas con decoraciones diversas, cuyas funciones se asociaron a rituales fúnebres o para el uso de mercaderes.

La gran mayoría de las veneneras recuperadas pertenecen al área maya, como esta vasija miniatura decorada con un jaguar en actitud de movimiento con la lengua de fuera y dos bandas dentadas a los lados del cuerpo. En la parte posterior presenta círculos al negativo, mide 7.8 cm de alto y 8.9 cm de ancho.

Esta pieza arqueológica data del periodo Clásico Temprano y actualmente forma parte de la colección del Museo Nacional de Antropología. Conócela en la Mediateca INAH.

Ir al contenido