San Camilo de Lelis nació en Abruzos, Italia en 1550. A los diecisiete años se enroló en el ejército veneciano para luchar contra los turcos. Debido a que al poco tiempo de tomar las armas le apareció una llaga en un pie tuvo que recluirse en el Hospital de San Giacomo en Roma, lugar en el que se dedicaría a ayudar y atender a otros enfermos, mientras buscaba su propia curación.

Durante su estancia en el hospital adquirió el vicio del juego, por lo que fue expulsado. En 1574, apostó y perdió en las calles de Nápoles sus ahorros, sus armas y todo lo que poseía. Al estar en la miseria entró a trabajar en la construcción de un convento capuchino, en donde escuchó la conmovedora exhortación que hacía el guardián del convento a quienes entraban a trabajar ahí. Esas palabras impactaron fuertemente a Camilo, quien en ese momento empezó a llorar y pidió perdón por sus pecados, con la firme resolución de cambiar su vida por completo. La conversión tuvo lugar en 1575, cuando tenía 25 años.

Camilo ingresó, poco después, en el noviciado de los capuchinos, pero la llaga en el pie le impidió continuar, pues tuvo que volver al hospital de san Giacomo, donde se consagró al cuidado de los enfermos por lo que fue nombrado asistente general del hospital. Dirigido espiritualmente por San Felipe Neri, estudió teología y fue ordenado sacerdote. En 1575 se dio cuenta que ante la gran cantidad de peregrinos que llegaban a Roma, los hospitales eran incapaces de atender bien a los enfermos que llegaban. Fue entonces que decidió fundar la Comunidad Siervos de los Enfermos, ahora llamados Padres Camilos.

Camilo de Lelis murió el 14 de julio de 1614, a los 64 años. Fue canonizado por Benedicto XIV en 1746. Años después León XIII lo proclamó patrono de los enfermos.

El exvoto que aquí se presenta es una muestra del agradecimiento profesado por los fieles creyentes por la intercesión de san Camilo para que los enfermos recuperen la salud. Este retablo forma parte de la colección del Museo Regional de Guanajuato, Alhóndiga de Granaditas. Conócelo en la Mediateca INAH

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