En esta obra se presenta el momento del bautismo de Cristo, no por inmersión como era la costumbre en la época, sino con agua arrojada a su cabeza en una venera, mientras los ángeles lo auxilian.

En el cielo el Padre y el Espíritu Santo celebran el bautismo rodeados de ángeles músicos. El Espíritu Santo bajó sobre Jesús en forma de paloma, y permaneció con quietud en su cabeza. En el ángulo inferior derecho de la obra aparece el retrato del donante vistiendo casaca azul y en posición de orar. La escena se enriqueció con aves y corderos.

Este óleo sobre tela fue elaborado por José Francisco de Estrada, en el siglo XVIII y se exhibe en el Museo Nacional del Virreinato. Conoce esta pintura en la Mediateca INAH