Miguel Cabrera fue uno de los más importantes pintores novohispanos nacido en la ciudad de Antequera, en el Valle de Oaxaca. Su vasta obra lo hizo merecedor de gran fama, lo que impulsó su nombramiento como presidente de la Academia de pintura de la Nueva España en 1753, tras la muerte José de Ibarra, otro afamado pintor.

En el ex convento de Tepotzotlán, actualmente Museo Nacional del Virreinato, Cabrera realizó por encargó de la Compañía de Jesús, lienzos en los que plasmó las devociones e ideales de dicha orden religiosa. Actualmente se le reconoce como el pintor que instauró un nuevo gusto por las imágenes suaves y personajes de facciones amables, el cual puede admirarse en sus numerosas obras; siendo considera la mejor de ellas el retrato de Sor Juana Inés de la Cruz, que pintó a solicitud del arzobispo Rubio y salinas.

Miguel Cabrera murió en la Ciudad de México el 16 de mayo de 1768, conoce más de su obra en la Mediateca INAH