“Siete serpiente” o Chicomecóatl era el nombre que recibía la diosa del maíz.

Fray Bernardino de Sahagún, la compara con la Ceres de los romanos: “era la diosa de lo que se come como de lo que se bebe. La pintaban con una corona de papel en la cabeza y en la mano un manojo de mazorcas y en la otra una rodela con una flor de sol, su falda y blusón estaban adornados con flores acuáticas”.

Aquí, en la Mediateca INAH puedes ver varias representaciones de Chicomicóatl.