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ACERVOS

  • Colección Hugo Brehme - Fototeca Nacional

    Fotografías

    Un año después de la adquisición del Fondo Casasola por parte del gobierno, Juan Manuel Casasola Tezcucano donó a la Fototeca Nacional un grupo de imágenes de Hugo Brehme a cambio de 250 copias de dicho fondo, las cuales deseaba utilizar con fines comerciales y de divulgación. Posteriormente, se incorporaron a ese conjunto fotografías de Brehme provenientes de otras colecciones como Teixidor y Culhuacán, haciendo un total de 2,124 piezas (1,846 negativos y 278 positivos) que abarcan el periodo que va de 1910 a 1940. No obstante, existen imágenes de este autor en otros fondos. 

    Nacido en Eisenach, Alemania, Hugo Brehme (1882-1954) se estableció en México en 1906. Creó un estudio fotográfico, situado en la calle San Juan de Letrán número 3, que no tardó en adquirir reconocimiento, y cerca de 1919 se mudó al número 27 de la avenida cinco de Mayo, bautizando su gabinete como “Fotografía Artística Hugo Brehme”, el cual se convirtió en una empresa familiar al incorporar alrededor de 1933 a su hijo Arno (1914-1990), quien estudió fotografía en Munich. El negocio se especializó en la venta de cámaras y equipo, y en la oferta de servicios completos de fotografía que incluían toma, revelado y ampliación tanto para profesionales como para aficionados. Su publicidad ofrecía “atención inmediata y esmerada” para los pedidos por correo. Con decantado sentido artístico, fruto de sus estudios sobre fotografía en su país natal, Brehme ejerció una sigilosa influencia sobre varias generaciones de fotógrafos. 

    Además de las miles de fotografías impresas como postales durante su larga carrera, sus imágenes aparecieron en revistas nacionales y extranjeras como National Geographic, Atlantic, Mapa, Mexican Life, Jueves de Excélsior y Revista de Revistas, así como en su famosa obra México pintoresco, publicada en 1923 en español, y en 1925 en alemán e inglés. Todo esto posibilitó la difusión de su lenguaje fotográfico y de su particular representación de la identidad mexicana, que bien sintetiza el título de su libro. Con mirada idílica y romántica, Brehme retrata paisajes, vegetación, habitantes, tradiciones y monumentos que ilustran la riqueza natural y diversidad cultural de nuestro país. Sensible a la búsqueda nacionalista y unificadora propiciada por los gobiernos posrevolucionarios, sus imágenes forjaron un moderno lenguaje fotográfico pleno de costumbrismo e influido por el pictorialismo, que responde al México que Brehme deseaba que el resto del mundo conociera. 

    La colección resguarda desde paisajes rurales y escenas de las grandes urbes, pasando por edificios coloniales, pirámides y templos prehispánicos, hasta modernas construcciones industriales, atribuibles a su hijo Arno. Figuran también los denominados “tipos populares”, como el aguador y el pastor, emblemas de esa misma mezcla de mexicanidad y costumbrismo que desembocaría en la representación del charro y la china poblana. También son muy conocidas sus tomas de la Revolución Mexicana. Mucho menos presente en la colección que resguarda la Fototeca, pero no menos importante, es la producción netamente comercial de Brehme: sus postales, con las que inundó el mercado nacional e internacional. De hecho, se piensa que él fue quien introdujo en México las tarjetas fotográficas de Navidad y los folletos turísticos de recuerdo, con 10 o 12 imágenes desprendibles. Poco antes de morir, Hugo Brehme adoptó la nacionalidad mexicana. Debido a su extraordinaria calidad, y por ser representativa de un estilo en boga durante la primera mitad del siglo XX, la colección de fotografías de Brehme pasó a formar parte de la Memoria de América Latina y el Caribe, dentro del Programa Memoria del Mundo de la UNESCO, el 20 de noviembre de 2002.

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  • Colección Semo - Fototeca Nacional

    Fotografías

    En 1973, Simón o Senya Flechine (escrito a veces como Fleshin), decidió donar su acervo fotográfico a la nación, a través de la Secretaría de Educación Pública, con la intención de “invitar a todos los fotógrafos a seguir el ejemplo y hacer posible la creación de una Fototeca Nacional”, según relata el editor Raymundo López Ortiz. Meticulosamente ordenada por el fotógrafo y su esposa, Mollie Steimer (seudónimo de Marthe Alperine), la donación consistía en una serie de álbumes con negativos y contactos, así como impresiones, documentos, recortes de periódicos, notas biográficas, testimonios, reconocimientos y algunas publicaciones. En 1976 este material pasó a formar parte de la Fototeca de Culhuacán, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Poco después al fundarse la Fototeca del Instituto en la ciudad de Pachuca, Hidalgo, gran parte de las colecciones –entre ellas el material de Senya– fueron trasladadas a las nuevas instalaciones. En 1981, el Fondo SEMO creció gracias a la generosa donación de José Carbó Garriga y Carmen D. De Carbó, amigos cercanos de la pareja. Hoy en día se compone de 50,468 piezas (25,678 negativos y 24,790 positivos) que abarcan de 1920 a 1963.

    Ucraniano de origen, Simón Flechine nació en 1894. Judío y anarquista, se vio obligado a cambiar de país en varias ocasiones, buscando refugio y un lugar donde pudiera hacer honor a sus ideas políticas en el campo del activismo. Se inició en la militancia anarquista en los Estados Unidos, país al que llegó en 1913, y trabajó para la revista Mother Earth, editada por Emma Goldman y Alexander Berkman. Volvió a su país natal en 1917 para sumarse al movimiento revolucionario. Una trayectoria similar siguió Mollie, también de origen ruso, quien vivió la represión de manera más directa. Ambos se encontraron en Rusia, y en plena etapa de consolidación de la revolución bolchevique, ayudaron a sus compañeros militantes que habían caído presos, hasta que fueron arrestados. Acusados de anarquistas, los expulsaron de la Unión Soviética en 1923, y a continuación se instalaron en Berlín. Fue allí donde Senya se inició en la fotografía, aprendiendo de la experimentación formal y la documentación social entre las que oscilaba la vanguardia alemana. Se dedicó al reportaje y trabajó en el estudio de Sasha Stone, conocido fotógrafo que participó en la famosa exposición Film und Foto. Expuso por primera vez en su casa, y en el registro que realizó de la muestra podemos ya observar temas sobre los que trabajó obsesivamente toda su vida, como los estudios de manos y rostros, y los personajes representativos de alguna actividad o estado de ánimo. En esos años retrató a sus compañeros de militancia y de destierro, creando una colección de imágenes de anarquistas rusos y europeos.

    Huyendo del nazismo, Senya y Mollie se dirigieron a París en 1933, donde él trabajó como director artístico y técnico en los estudios Harcourt. Ahí se especializó en fotografiar personalidades del ambiente cultural parisino, y halló una manera más dramática de concebir el retrato, valiéndose de claroscuros, sombras y rasgos perfectamente delineados que subrayan la personalidad del retratado. En México perfeccionaría este estilo, insistiendo en un laborioso retoque que concibió como imprescindible para la obra final. En 1939, luego de la derrota republicana en la Guerra Civil española, los Flechine se abocaron a ayudar a numerosos anarquistas, justo cuando iniciaba la Segunda Guerra Mundial. Mollie fue enviada a un campo de concentración en mayo de 1940, y después de múltiples peripecias pudo reunirse con Senya. Nuevamente juntos, en 1941-1942 se embarcaron rumbo al México cardenista. Poco después de llegar a nuestro país, Flechine expuso en el Palacio de Bellas Artes y, bajo el rótulo “FOTO SEMO” –acrónimo conformado por la contracción de las primeras letras de su nombre y el de Mollie–, la pareja abrió un estudio en la calle de Artes número 28, por el cual desfilaron ciudadanos de a pie, intelectuales y políticos, pero sobre todo un nutrido grupo de actores de cine y de teatro, músicos, bailarines y vedettes. Sus fotografías sirvieron para ilustrar artículos y portadas de múltiples revistas. A fines de 1963, cerraron el estudio en la Ciudad de México y se mudaron a Cuernavaca, Morelos. En 1975, el fotógrafo publicó Semo Ballet, un libro con tomas del Ballet Moderno del coreógrafo Hans Weidt, realizadas durante su estancia en París. Cinco años después murió Mollie; Senya le sobrevivió apenas once meses, falleciendo el 19 de junio de 1981..

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  • Colección Felipe Teixidor - Fototeca Nacional

    Fotografías

    En enero de 1979 ingresó a la Fototeca Nacional el acervo de este destacado intelectual de origen español. Adquirido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (inah). Por desgracia, también en este caso operaron los criterios de accesibilidad a los materiales, por lo que se modificó sustancialmente el orden original, incorporándose imágenes de otros fondos, especialmente del llamado Culhuacán, a la vez que piezas de este acervo fueron trasladadas a otras colecciones. En los últimos tiempos se ha trabajado para recuperar su integridad y actualmente cuenta con 13,532 piezas (410 negativos y 13,122 positivos) que abarcan de mediados del siglo XIX a cerca de 1970. El extenso legado de Teixidor se complementa con los materiales comprados por el Archivo General de la Nación, y por su acervo bibliográfico, adquirido en 1987 por la Biblioteca de México.

    Felipe Teixidor (1895-1980) nació en Barcelona, y se naturalizó mexicano en 1928. Estudió en su ciudad natal y muy joven se fue a vivir a París, donde estuvo en contacto con el medio artístico. Llegó a Orizaba, Veracruz, en 1919, y en 1922 se estableció en la capital, donde rápidamente se incorporó al ambiente cultural de vanguardia de la época, sobresaliendo su amistad con Edward Weston y Tina Modotti, la cual marcaría su apreciación hacia la fotografía, misma que también practicó. Frecuentó a diego Rivera, Jena Charlot, al Dr. Atl, Nahui Olin, Enrique y Gabriel Fernández Ledesma, Monserrat Alfau –Monna, quien se convertiría en su esposa-, Rafael Sala, Salvador Novo, Xavier Villaurrutia, Genaro Estrada y muchos otros.

    En México desarrolló sus intereses bibliográficos y cultivó su afán coleccionista. Fue vendedor de libros viejos, lo que seguramente le puso en contacto con fotografías antiguas –apreciadas por algunos miembros de sus círculo, como Enrique Fernández Ledesma-, y que debió empezar a coleccionar desde época muy temprana. Desempeñó múltiples puestos en la administración pública y coordinó las cuatro primeras ediciones del Diccionario Porrúa de historia, geografía y biografía de México y la colección Sepan Cuántos… de la misma casa editorial. La labor de edición la compartió con Monna, también española e intelectual por derecho propio. En 1980 ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua.

    La colección de Felipe Teixidor destaca por su amplia variedad, que responde a su curiosidad en materia fotográfica y al uso que dio a las imágenes para documentar e ilustrar publicaciones. Con enorme sensibilidad plástica, Teixidor escogió obras de gran calidad, con técnicas y formatos tan diversos, que su legado resulta un valioso muestrario de los principales fotógrafos que trabajaron en México y de los distintos procesos fotográficos. Entre los autores extranjeros se encuentran Désiré Charnay, Julio Michaud, François Aubert, Alfred Briquet, William Henry Jackson, Gove and North y Hugo Brehme. En cuanto a los nacionales, cabe mencionar a Octaviano de la Mora, Lorenzo Becerril, Cruces y Campa, y los hermanos Valleto.

    Las imágenes con vistas de las principales ciudades mexicanas, así como sus paisajes y monumentos históricos y arqueológicos, han servido para el estudio del patrimonio mueble e inmueble. Su colección de retratos del siglo xx es una de las más ricas, tanto por la cantidad como por la amplia gama de personajes famosos y anónimos que aparecen, convirtiéndola en referencia básica para el estudio de las maneras de representación individual y colectiva de las clases media y alta del México decimonónico. Las series de tipos mexicanos y escenas costumbristas abren el espectro a una gama más amplia de nuestra sociedad. No faltan en su colección fotografías y postales de la Revolución, sobre todo de la Decena Trágica y la invasión norteamericana de 1914, además de vistas de ciudades y monumentos europeos y americanos. Finalmente, Teixidor también nos dejó un registro de sus viajes de trabajo, que le llevaron a recorrer gran parte del territorio nacional.

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  • Colección Hoffman - Fototeca Nacional

    Fotografías

    En junio de 2009, la Secretaría Administrativa del INAH adquirió de Armando Raúl Sandoval Hoffmann, una colección de 195 impresiones fotográficas plata sobre gelatina. Ingresaron directamente a la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía, para su estabilización. En marzo de 2013, la colección se integró al acervo de Fototeca Nacional. 

    Todas las impresiones fotográficas no sobrepasan las 5 x 7 pulgadas. La colección se halla integrada en cuatro álbumes de reciente factura, que presentan un recorrido visual por los principales sucesos en México de 1910 a 1914, desde los festejos del Centenario de la Independencia en septiembre de 1910; las iluminaciones nocturnas de las principales avenidas; las conmemoraciones y celebraciones que tuvieron lugar, como la Inauguración del monumento a Humboldt en la Biblioteca Nacional; los personajes que desfilaron en los diversos contingentes del desfiles histórico el 15 de septiembre. Mientras esto sucedía, también se halla una amplia documentación de revolucionarios maderistas en el Estado de México. Así también la renuncia de Porfirio Díaz y los tumultos en la Ciudad de México del 25 de mayo de 1911; el desfile militar en avenida Reforma durante la ceremonia de entrega de banderas precedida por Francisco León de la Barra el 6 de agosto de 1911; el desfile de durante la toma de posesión de Francisco I. Madero el 6 de noviembre de 1911; el Ejército zapatista en Morelos en 1911; la entrada de Emiliano y Eufemio Zapata a Cuernavaca en junio de 1911 y días subsecuentes.

    Hay un gran número de imágenes de la Decena Trágica en febrero de 1913, bastantes de la artillería felicista en la Ciudadela, pero no se trata de escenas cruentas de batalla, sino de un registro de los efectos destructivos en la ciudad, calles, casas, habitaciones, así como de las cárceles de Belem y de Santiago Tlatelolco. La mayoría de las imágenes están atribuidas al estudio fotográfico Hugo Brehme, otras firmadas por el editor Miret. También está documentada la defensa que llevaron a cabo los soldados federales en Xochimilco en agosto 1914. Algunas vistas de los carrancistas en la Estación Central y destaca la Entrada del Ejército Constitucionalista en la Ciudad de México el 20 de agosto de 1914. Es posible hallar un amplio registro de la invasión estadounidense en abril de 1914 en el puerto de Veracruz; hay documentación de diversos barcos y cruceros de guerra vistos en el mar, así como fotos de grupo de la tripulación. El desembarco y posterior desfile de tropas estadounidenses; la ocupación del puerto, el campamento en Los Cocos y calles, autoría de Walter P. Hadsell, Ponciano Flores Pérez y Hugo Brehme.

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  • Colección Estados de la República - Fototeca Nacional

    Fotografías

    En la década de 1980 fue integrada esta colección con 1,131 positivos provenientes de diversos acervos, que abarcan de 1920 a 1980. Contiene un registro de Querétaro de fines del siglo pasado y una colección de arte, monumentos y artesanías de Zacatecas, aparentemente donados por el Fondo Nacional para Actividades Sociales (fonapas) de ese estado con motivo de una exposición organizada en Hidalgo en la misma época. También resguarda la reprografía de una serie de panorámicas de Guanajuato que datan de 1920 a 1940, las cuales desafortunadamente no fueron copiadas con calidad.

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  • Colección Marcos Rocha - Fototeca Nacional

    Fotografías

    Se desconoce el origen de esta colección, compuesta por 123 piezas (30 negativos y 85 positivos), que se incorporó a la Fototeca Nacional en la década de 1980. Todo parece indicar que se trata de la obra de un aficionado que utilizó una cámara estereoscópica, algo frecuente a principios del siglo XX, y que con la práctica desarrolló algunas interesantes perspectivas. La colección contiene una serie de vistas de ciudades como Guadalajara y Monterrey; diversos parajes, algunos vinculados a la industria, como Encasa, y paisajes que formaban parte del itinerario turístico, como las cascadas de Juanacatlán. También pueden encontrarse retratos y escenas de la vida cotidiana de fines del siglo XIX y principios del XX.

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  • Colección Consejo Mexicano de Fotografía - Fototeca Nacional

    Fotografías

    Esta colección integrada por 123 positivos, se instituyó a partir de la donación que el Consejo Mexicano de Fotografía, A.C., hizo a la Fototeca Nacional, el 25 de julio de 1988. José Luis Neyra presidía el Consejo en ese entonces, y la entrega de los materiales estuvo a cargo de Gilberto Chen.

    La preparación del I Coloquio Latinoamericano de fotografía, en 1977, dio origen a la fundación del Consejo, iniciativa desarrollada bajo el liderazgo de Pedo Meyer y un grupo interesado en mejorar las condiciones de producción y difusión del trabajo fotográfico, entre ellos los fotógrafos Lázaro Blanco y Nacho López, y los críticos de arte Jorge Alberto Manrique y Raquel Tibol. En los principios y objetivos del Consejo se señalaba que “el fotógrafo, vinculado a su época y a su ámbito enfrenta la responsabilidad de interpretar con sus imágenes la belleza y el conflicto, los triunfos y las derrotas y las aspiraciones de su pueblo”, y afirmaba que debía realizar “un arte de compromiso y no de evasión”. Esa constante atención a la situación social en América Latina marcó la obra de un gran número de sus integrantes.

    Ese mismo año el Consejo obtuvo el respaldo del subsecretario de Cultura y Recreación de la Secretaría de Educación Pública, Víctor Flores Olea, quien dispuso el apoyo del instituto Nacional de Bellas Artes. Así, desde su sede La Casa de la Fotografía, en la colonia Roma, logró efectuar tres coloquios latinoamericanos, celebrados en México (1978 y 1981) y La Habana, Cuba (1984), y un coloquio nacional organizado en Pachuca, Hidalgo (1984); además de talleres, exposiciones y la formación de una colección. Adicionalmente se creó una red de fotógrafos latinoamericanos, y se promovieron concursos y bienales. En 1994, el Centro de la Imagen recogió las iniciativas del Consejo, prácticamente desaparecido, sumándolas a las nuevas perspectivas de la fotografía.

    La colección que resguarda la Fototeca Nacional nació de la carpeta 39 Fotógrafos Mexicanos conformada a partir de los sismos de 1985 con el objeto de recaudar recursos para los damnificados, la cual incluía obra de destacados autores miembros del Consejo: Lourdes Almeida, Manuel Álvarez Bravo, Colette Álvarez Urbajtel, Yolanda Andrade, Aníbal Angulo, Lázaro Blanco, Adrián Bodek, Enrique Bostelmann, Gilberto Chen, Laura Cohen, Carlos Contreras, Rogelio Cuéllar, José Kuri, Rafael Doniz, Gabriel Figueroa, Víctor Flores Olea, Héctor García, Flor Garduño, Lourdes Grobet, Vicente Guijosa, Germán Herrera, Graciela Iturbide, Nacho López, Salvador Lutteroth, Pedro Meyer, José Luis Neyra, John O´Leary, Rubén Ortiz, Pablo Ortiz Monasterio, Jesús Sánchez Uribe, Saúl Serrano, Carlos Samonte, Guillermo Soto, Gerardo Suter. Es una significativa muestra de las tendencias de la fotografía en ese momento, preocupada por lo social, pero atenta también a la solución formal de la toma y a la calidad en la impresión.

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  • Acervo Arqueológico - Museo de las Culturas de Oaxaca

    Piezas arqueológicas

    Esta colección difunde aspectos culturales de las civilizaciones prehispánicas de Oaxaca. Gracias a los objetos de este acervo podemos apreciar el desarrollo civilizatorio de estas culturas, desde los primeros restos arqueológicos hallados en la región, hasta el establecimiento de ciudades como Monte Albán y el surgimiento de grandes señoríos como Yagul, Mitla, Lambitieco y Zaachila.

    Forma parte importante de este acervo el tesoro de la tumba de 7 de Monte Albán, uno de los descubrimientos más relevantes de la arqueología mexicana. Aquí se agrupan objetos ornamentales mixtecos elaborados con oro, plata y piedras preciosas como turquesa, obsidiana, piedra verde, cristal de roca, entre otros. Estos formaron parte de las redes de intercambio con otros sitios mesoamericanos.

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  • Colección Culhuacán - Fototeca Nacional

    Fotografías

    Este fondo tiene su origen en las colecciones del antiguo Museo Nacional y se prolonga a las actividades del Instituto Nacional de Antropología e Historia hasta la década de 1960. En él se encuentran temáticas muy diversas que dan cuenta de la multiplicidad de tareas que han enfrentado estas instituciones: el registro de sitios prehispánicos y del patrimonio monumental, documental y artístico del país; los objetos que formaban parte de los acervos; la museografía; los retratos de personajes destacados de la cultura en las primeras décadas del siglo XX; el personal del Museo; eventos históricos y series de imágenes que se intercambiaban con otras instituciones en el mundo. Asimismo, se encuentra representado un rico panorama de técnicas fotográficas y de autores que laboraron en el país, ya fuera como fotógrafos de la institución o como profesionales que solicitaban su permiso.

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ESPACIOS

  • Museo de Compostela

    Museos

  • Museo Regional de Querétaro

    Museos

  • La Ferrería

    Zonas arqueológicas

  • Cuicuilco

    Zonas arqueológicas

  • Moral Reforma

    Zonas arqueológicas

  • Museo de Sitio del Templo Mayor

    Museos

  • Los Reyes La Paz

    Zonas arqueológicas

  • Museo Nacional de Historia Castillo de Chapultepec

    Museos

  • Museo Fuerte de San Juan de Ulúa

    Museos

  • El códice Huichapan consta de 68 páginas plasmadas en 34 folios de papel europeo, está empastado en pergamino y se encuentra dividido en cuatro secciones temáticas. La primera consta de siete páginas y corresponde a los anales de Huichapan (1539-1618 y 1629-1632) escritos en otomí y organizados ...
  • Coatlicue, en náhuatl “la de la falda de serpientes”, es la madre de Huitzilopochtli, dios de la guerra, quien nació en el momento preciso para defender a su madre de la furia de sus hermanos. De acuerdo con la leyenda, Coatlicue era viuda, madre de los 400 Surianos y de Coyolxauhqui. Se dice que Coatlicue ofrec&ia...
  • En las narraciones del Antiguo Testamento el cordero es uno de los animales que se ofrendaban en sacrificio, por lo que más tarde sería el referente para hacer alusión a Jesucristo, quien dio su vida en favor de la redención del género humano. Es en el Evangelio según San Juan donde se menciona ...

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